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Hermana Teresa – Los abuelos de la nada

Porque nunca la vi reír
Nunca intento trepar
Porque nunca fue a un recital
Porque el riesgo la hace temblar.

Marchito. sor teresa.
La que todo lo pudo ser.
Pero nunca más.

Soy jesucristo super italpark
Rompe tu caja de cristal
Tragamonedas, pin-ball, tenis, surf
Nada te pudo rescatar.

Porque nunca mordió una piel
A no ser, claro, la de durazno
Porque sabe perdió su tren
Y no aprendió a correr.

Marchito. sor teresa.
La que todo lo pudo ser.
Pero nunca más.
Soy jesucristo super italpark
Rompe tu caja de cristal
Tragamonedas, pin-ball, tenis, surf
Nada te pudo rescatar.

Himno de mi corazón – Los abuelos de la nada

Sobre la palma de mi lengua
vive el himno de mi corazón
siento la alianza mas perfecta
que injusticia a media vos
la vida es un libro útil
para aquel que puede comprender
tengo confianza en la balanza
que inclina mi parecer

Nadie quiere dormirse aquí
algo puedo hacer
tras haber cruzado la mar
te seduciré
por felicidad yo canto

Nada me abruma ni me impide
en este día que te quiera amor
naturalmente mi presente busca
flores es de a dos
nada hay que nada prohiba
ya te veo andar en Libertad
que no se rasgue como seda
el clima de tu corazón

Nadie quiere dormirse aquí
algo debo hacer
tras haber cruzado la mar
te seduciré
solo por amor lo canto

Cosas mías – Los abuelos de la nada

Fui a las puertas del Edén
y encontré todo muy bien,
fui a la casa del prelado
lo sentí muy preocupado.

Llegué a la casa de un artista,
lo encontré corto de vista,
pasé por lo del doctor
nunca vi tanto dolor.

Te quiero así,
me gustas viva,
yo no pedí nacer así,
son cosas mías.

Te quiero así,
me gustas viva,
yo no pedí nacer así
son cosas mías.

Y a la hora de partir,
cuando atravesé la esquina
no necesite dar vueltas
venía la policía.

Y me llevaron a un cuartel
sucio de gris agonía,
yo les vendí mi inocencia
a un precio que no entendían.

En esta zona no hay luz
y aunque usted no lo distinga,
hay un muerto en el ropero
y otros dos en la piscina.

Esta vida gira así,
sin cabezas por la vida,
pocos juegan lo que tienen
y envidian lo que imaginan.